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Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona, incluso cuando sabemos
que mentiríamos en su lugar.
- Una
derrota peleada vale más que una victoria casual.
- La
libertad es un lujo que no todos pueden permitirse.
- Con
las leyes pasa como con las salchichas, es mejor no ver cómo se hacen
- En
el punto donde se detiene la ciencia, empieza la imaginación.
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Mientras haya libros no existe el pasado.
- Más
vale el peor concierto que no el divorcio mejor.
- La
verdad anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
- En
las cortesías antes se ha de pecar por carta de más que de menos.
- La
falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose.
- Las
sentencias cortas se derivan de una gran experiencia.
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Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
- Los
males que no tienen fuerza para acabar la vida, no han de tenerla para acabar la
paciencia.
- El
ver mucho y leer mucho aviva los ingenios de los hombres.
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Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero.
- Un
caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus hechos.
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Contra el callar no hay castigo ni respuesta.
- Una
cosa es continuar la historia y otra repetirla.
- Más
se unen los hombres para compartir un mismo odio que un mismo amor.
- El
enemigo sólo empieza a ser temible cuando empieza a tener razón.
- Lo
peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.
- Es
más fácil ser genial que tener sentido común.
- El
amor es como Don Quijote, cuando recobra el juicio es que está para morir.
- La
peor verdad sólo cuesta un gran disgusto; la mejor mentira cuesta muchos
disgustos pequeños y, al final, un disgusto grande.
- El
único egoísmo aceptable es el de procurar que todos estén bien para estar uno
mejor.
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Acepto el caos, pero no estoy seguro de que el caos me acepte a mí.
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Actúa siempre como si fuera imposible fracasar.
- Seguir un sólo camino es
retroceder. |