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- La
pasión para el hombre es un torrente; para la mujer, un abismo.
- No
existe una mejor prueba de progreso de una civilización que la del progreso de
la cooperación.
-
Silenciar una versión es una peculiar forma de hacer mal.
- Has
de saber más que los demás, si puedes, pero no lo digas.
- Lo
importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa.
- En
lo pasado está la historia del futuro.
- Hay
que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.
- Le
quiero como a un hermano. Como Caín a Abel.
- No
te metas con la masturbación. Es hacer el amor con alguien a quien yo quiero.
- Mi cerebro es
mi segundo órgano favorito.
- No
creo en una vida posterior, pero por si acaso me he cambiado de ropa interior.
- La
última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visité la Estatua de la
Libertad.
- No
tengo nada en contra de la ciencia. Yo, entre el aire acondicionado y el Papa,
escojo el aire.
- La
vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.
- Me
interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
- No
es que tenga miedo de morirme, es tan sólo que no quiero estar allí cuando
suceda.
- El
que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.
- Ser
una mujer es una tarea terriblemente difícil, ya que consiste principalmente en
tratar con hombres.
- A
las personas se las conoce por sus palabras.
- Si
viéramos realmente el Universo, tal vez lo entenderíamos.
- Uno
no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído.
- Si
de algo soy rico es de perplejidades y no de certezas.
-
Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.
- La
historia universal es la de un solo hombre.
- No
nos une el amor, nos une el espanto.
- La
duda es uno de los nombres de la inteligencia.
-
Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.
- Hay que tener cuidado al
elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos |