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- Anoche pedí a un ángel que fuese a protegerte mientras dormías. Al rato
volvió y le pregunté por qué había vuelto. Un ángel no necesita que otro lo
proteja, me respondió.
- Si realmente quieres a alguien, lo único que quieres para él es su felicidad,
incluso si tú no se la puedes dar.
- Verte es un soplo de aire que me inspira, me alimenta, me excita, me
tranquiliza, me perturba, me mata... compadécete de mi...
- Solo me lamento de no haberte conocido desde el primer día que empezaste a ser
mujer.
- Besarte es como perder la noción del tiempo y del espacio, es ver el cielo,
las estrellas... es verte a ti. Queriendo ser frío, me derrito nada más rozar tu
piel.
- No cambiaría un minuto de ayer contigo por cien años de vida sin ti.
- Tus manos me comprenden, me hablan, me tocan, me llevan, me hacen tierna... no
dejes de abrazarme cada segundo.
- Quisiera que me besaras hasta dejarme sin aliento. Perder el conocimiento,
tocar el cielo contigo...
- Si Dios hiciera de nuevo a Eva y fuera como tu, se olvidaría de hacer hombres.
- Un viejo enamorado es como una flor en invierno.
- El amor es un juego en el que ambos jugadores pueden ganar.
- El amor es como la guerra, es fácil empezar pero difícil terminar.
- El amor es una condición en la que la felicidad de otra persona es condición
imprescindible para su propia felicidad.
- Uno aprende a amar, no cuando encuentra a la persona perfecta, sino cuando
aprende a creer en la perfección de una persona imperfecta.
- ¿Qué puedes hacer si la persona que te hace llorar tanto es la única capaz de
consolarte?
- La peor forma de echar a alguien de menos es estar sentada a su lado y saber
que nunca será tuyo.
- ¿Debo sonreír porque somos amigos? ¿O llorar porque nunca seremos más que
amigos?
- Si seduce mi mente, le doy mi cuerpo. Si encuentra mi alma, seré suya para
siempre.
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